| La villa de Laguardia
conserva en su trazado medieval un subsuelo que es un laberinto
de bodegas o "“calados"” construidos a partir
del Siglo XVI y que constituyen una verdadera ciudad subterránea.
Laguardia podría ser recorrida casi en su totalidad por
los pasillos subterráneos que conforman estas bodegas. Cada
casa posee en su subsuelo la bodega correspondiente, cuyas medidas
no se relacionan proporcionalmente con las de la casa a la que pertenecen;
así existen casas enormes con bodegas pequeñas y viceversa.
Su función principal ha sido la de guardar y conservar el
vino en las condiciones que este precisa.
Aunque en determinados momentos de la historia hayan podido ser
utilizadas como refugios, o "cuarteles" donde se conspiraba
y se trazaban planos de guerra. |